Nuevo: Proyecto de liderazgo para inmigrantes

La experiencia cotidiana, en el ámbito deportivo, educativo e incluso en el cultural, parece confirmar que el verdadero liderazgo se reconoce por sus efectos prácticos.

Previo a todo esto, no es arriesgado afirmar que es líder quien desea serlo por eso se ha puesto tan de moda la preparación de líderes. Lo están haciendo los partidos políticos, que se han dado cuenta de que no bastan las ideas, los programas o las campañas si se carece de personas capaces de arrastrar a las poblaciones. Lo cultivan con preferencia las entidades comerciales, las empresas, los sindicatos...

La primera condición para ser líder es tener confianza en las propias cualidades y en las posibilidades personales de acción. La confianza en sí es siempre una conquista. Y cualquier conquista requiere tiempo, esfuerzo, proceso lento de adaptación y de superación.

La segunda gran condición es la formación. La insuficiencia de formación paraliza. El líder, no nace, se hace. Y se hace a base de una buena formación en los diferentes saberes: literatura, arte, música; pero también que sepa gestionar las diferentes cuestiones de la vida: gestión del tiempo, toma de decisiones, negociación.

En la Fundación Edyde queremos contribuir a este aspecto tan importante de la formación humana de los más jóvenes haciendo una oferta interesante y atractiva.